La noticia de que el Ayuntamiento de Enguera abandona a su suerte decenas de documentos públicos en un descampado del municipio utilizado a modo de vertedero (la fábrica abandonada de Piqueras, a la entrada del municipio), no ha calado demasiado bien entre la Asociación de Archiveros. En un comunicado, el colectivo señala que nos encontramos ante un hecho grave, “que pone en riesgo la privacidad de los vecinos y vecinas de la localicadad”. Entre los documentos abandonados y procedentes directamente del consistorio, se pueden encontrar cuentas corrientes o extractos de pagos de toda índole, sin previa destrucción.
Fue el grupo de la oposición, el PSPV-PSOE, quien destapó el hecho, hará unos meses. Para los archiveros, la solución pasa por reportar el luctuoso hecho al Consell para que “tome medidas en el asunto”, según fuentes internas a la organización. “Es obligación del ayuntamiento destruir los documentos y garantizar su protección”, prosiguen. Por último, el comunicado advertía que, una vez más, “se pone de manifiesto la dejadez institucional hacia la documentación oficial y los archiveros en general”, zanjan.
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miércoles, 14 de abril de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
El alcalde de Enguera deja a Adene sin subvención por discrepancias políticas
La Asociación para la Defensa de la Naturaleza de Enguera (Adene) se quedará este año sin la subvención anual que el ayuntamiento le venía otorgando, desde su fundación. La ayuda, de 5.700 euros, servía a los ecologistas para la organización de diversos actos y medidas con el fin de desempeñar su labor de defensa de la naturaleza.
Fuentes de la asociación señalan que la causa no es otra que la «discrepancia de opiniones con el ayuntamiento». Una falta de sintonía manifestada sobre todo a raíz de la fuerte oposición que Adene lleva realizando frente a la instalación de un macrovertedero en la localidad de Llanera de Ranes. Cabe recordar, en ese sentido, que el alcalde de Enguera, Santiago Arévalo, es también vicepresidente del Consorcio de Residuos del Área de Gestión 2. El popular rechazó que el vertedero se ubicara en el término de Enguera, pero se muestra conforme a que éste se lleve a cabo en Llanera, que se encuentra a apenas unos kilómetros del municipio, lo que le valió las críticas de Adene.
Otro duro punto de conflicto ha sido la decisiva influencia que Adene tuvo en la paralización judicial del parque eólico que Arévalo promovió en la sierra de Enguera, contrario a la normativa de montes. El alcalde, en declaraciones a Levante-EMV no se cortó la lengua y ratificó la motivación política del corte de ayudas a los ecologistas, a quienes tachó de haber frenado un proyecto de riqueza para el municipio, según él.
La asociación denuncia también que será el segundo año sin las ayudas municipales, puesto que, según uno de sus miembros, «todavía estamos esperando recibir la subvención del año pasado, que fue aprobada en pleno por el ayuntamiento». Por otro lado, Adene recordó que el actual concejal de Medio Ambiente de la corporación municipal perteneció a la Junta Directiva de la asociación y que «no hace mucho presentó su dimisión poniendo como motivo la falta de cohesión entre el ayuntamiento y la asociación», aseguran los ecologistas. Otro indicio que apuntaría hacia una motivación política detrás de la retirada de las ayudas.
Adene se constituyó en 1993 como un grupo de voluntarios para frenar la extensión de los incendios en la sierra de Enguera. Más tarde su contenido evolucionó hasta contar con objetivos como la conservación y potenciación del medio natural y la difusión de medidas para la concienciación ciudadana ante la importancia de la naturaleza. Todo ello a través de una estructura colaborativa, abierta y voluntaria. Ahora, su financiación peligra debido a la carencia de ayudas por parte de la administración local.
Fuentes de la asociación señalan que la causa no es otra que la «discrepancia de opiniones con el ayuntamiento». Una falta de sintonía manifestada sobre todo a raíz de la fuerte oposición que Adene lleva realizando frente a la instalación de un macrovertedero en la localidad de Llanera de Ranes. Cabe recordar, en ese sentido, que el alcalde de Enguera, Santiago Arévalo, es también vicepresidente del Consorcio de Residuos del Área de Gestión 2. El popular rechazó que el vertedero se ubicara en el término de Enguera, pero se muestra conforme a que éste se lleve a cabo en Llanera, que se encuentra a apenas unos kilómetros del municipio, lo que le valió las críticas de Adene.
Otro duro punto de conflicto ha sido la decisiva influencia que Adene tuvo en la paralización judicial del parque eólico que Arévalo promovió en la sierra de Enguera, contrario a la normativa de montes. El alcalde, en declaraciones a Levante-EMV no se cortó la lengua y ratificó la motivación política del corte de ayudas a los ecologistas, a quienes tachó de haber frenado un proyecto de riqueza para el municipio, según él.
La asociación denuncia también que será el segundo año sin las ayudas municipales, puesto que, según uno de sus miembros, «todavía estamos esperando recibir la subvención del año pasado, que fue aprobada en pleno por el ayuntamiento». Por otro lado, Adene recordó que el actual concejal de Medio Ambiente de la corporación municipal perteneció a la Junta Directiva de la asociación y que «no hace mucho presentó su dimisión poniendo como motivo la falta de cohesión entre el ayuntamiento y la asociación», aseguran los ecologistas. Otro indicio que apuntaría hacia una motivación política detrás de la retirada de las ayudas.
Adene se constituyó en 1993 como un grupo de voluntarios para frenar la extensión de los incendios en la sierra de Enguera. Más tarde su contenido evolucionó hasta contar con objetivos como la conservación y potenciación del medio natural y la difusión de medidas para la concienciación ciudadana ante la importancia de la naturaleza. Todo ello a través de una estructura colaborativa, abierta y voluntaria. Ahora, su financiación peligra debido a la carencia de ayudas por parte de la administración local.
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